sábado, 3 de octubre de 2009

Hallada en Etiopía la cría de homínido más antigua de la historia

Fosil hallado en Etiopía de "Salem". / AP
EFE LONDRES 21-9-2006 19:28:04 ABC.es

Un equipo internacional de científicos ha hallado en Etiopía el fósil de una niña de hace 3,3 millones de años, el más antiguo y completo de un menor encontrado hasta la actualidad. Los restos óseos corresponden a la especie Astrolopithecus Afarensis, la misma a la que pertenece el famoso esqueleto de "Lucy", la hembra hallada en 1974 en la misma región etíope de Afar.
Los paleoantropólogos han recuperado el cráneo, la dentadura casi completa y el torso y partes importantes de las extremidades superiores e inferiores de la pequeña, bautizada como "Salem", que significa "paz" en Etiopía.
Las pruebas a las que sometieron los restos óseos parecen demostrar que la menor tenía unos tres años cuando murió, víctima posiblemente de una riada, por lo que sus restos pudieron conservarse al quedar protegidos de la intemperie bajo la arena y los guijarros.
Muchos de los huesos están aún articulados, según los científicos, dirigidos por el paleoantropólogo etíope Zeresenay Alemseged, del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva de Leipzig, en Alemania. "El fósil de Dikika (el área donde fue hallado) revelará ahora muchos secretos sobre la especie Austropithecus Afarensis y otros homínidos primitivos", prevé Alemseged.
En declaraciones a la cadena británica BBC, el paleoantropólogo etíope señala que la especie Afarensis es una mezcla de criaturas con aspecto humano y con aspecto de chimpancés. "Esto sitúa a los Afarensis en una posición especial para desempeñar un papel crucial en la historia sobre quiénes somos y de dónde venimos", considera.
Un interesante rasgo físico hallado en la pequeña austrolopiteca es el hioides, o hueso de la lengua, de gran importancia para la investigación sobre los orígenes de la capacidad de hablar de los humanos. El hioides de "Salem" era más parecido al de los simios modernos que al de los humanos, lo que sugeriría, según los científicos, que los Aferensis carecían de capacidad para hablar.
El fósil fue identificado por primera vez en 2000, pero los antropólogos han tardado cinco años en recuperar todos los huesos de entre la arena y los guijarros donde había quedado sepultado, para lo que llegaron a utilizar herramientas de dentista.

jueves, 1 de octubre de 2009

El antepasado más antiguo del hombre no era como los monos actuales

Representación del 'Ardipithecus ramidus'- SCIENCE
MALEN RUIZ DE ELVIRA - Madrid - 01/10/2009. Elpaís.es

El "Ardipithecus ramidus" indica que los caminos evolutivos de los seres humanos y los monos fueron muy diferentes. La ausencia de caninos protuberantes en los machos indica que eran socialmente poco agresivos.

Era hembra, medía 120 centímetros, pesaba unos 50 kilogramos y vivió en la famosa región de Afar en Etiopía hace 4,4 millones de años. Ardi, que es como la han bautizado, es el ejemplar más completo encontrado del antepasado más antiguo de los seres humanos, el Ardipithecus ramidus, que ha tardado 17 años en ser presentado oficialmente en sociedad. Ahora lo hace con la pompa correspondiente al hallazgo de toda una generación en paleoantropología.
La revista Science le dedica un número especial a los estudios realizados por 11 equipos internacionales de todos los aspectos del Ardipithecus ramidus, sobre la base de 110 fósiles. Tanto en Etiopía como en Estados Unidos han presentado a Ardi y sus congéneres, cuyos restos fósiles han sido excavados pacientemente en un terreno sumamente difícil por el equipo dirigido por el estadounidense Tim White.
El nuevo homínido significa un salto hacia atrás de más de un millón de años en el conocimiento de la estirpe del ser humano y, a pesar del completo estudio ahora presentado (antes sólo se conocían unos pocos fósiles), las discusiones sobre cómo vivía, si verdaderamente andaba erguido y lo que representó en la evolución humana no han hecho más que empezar.
Hasta ahora eran los australopitecos -representados sobre todo por la famosa Lucy, que vivió hace 3,2 millones de años y fue hallada en 1974-, los antepasados más antiguos conocidos del hombre. Lucy demostró que los homínidos empezaron a andar erguidos antes de que aumentara el tamaño del cerebro, y los científicos, a partir de entonces, se empezaron a preguntar que pasó antes. ¿Andarían erguidos ya los antepasados de Lucy o se apoyarían sobre los nudillos y se colgarían de las ramas de los árboles como los chimpancés?.
Se cree que el ultimo antepasado común compartido por humanos, chimpancés, gorilas y bonobos vivió hace seis o más millones de años. Aunque el Ardipithecus ramidus no lo sea, probablemente compartió varias de las características de este antepasado, señalan los científicos. Del análisis de los fósiles han deducido que se movía por los árboles a cuatro patas pero andaba erguido sobre el suelo. Nuría García (Universidad Complutense) es el único científico español que ha participado en los estudios, centrándose en la fauna del ambiente, boscoso, en que vivió el Ardipithecus ramidus hace 4,4 millones de años.
El ejemplar Ardi tiene las manos prácticamente completas, lo que significa un tesoro para los paleontólogos. Sus muñecas indican que podía subirse a los árboles pero no lo hacía con la soltura de los actuales monos. Por eso, los chimpancés, por ejemplo, ya no se pueden considerar indicativos de cómo era el antepasado común, ya que debieron de evolucionar después de separarse del ancestro común. Además, la manos del Ardipithecus ramidus eran ya relativamente diestras para manejar objetos.
En cuanto al cerebro del nuevo antepasado, es pequeño, como el de los chimpancés actuales. Además, parece haber poca diferencia de tamaño total entre machos y hembras, y el cráneo y los dientes indican que tenía una cara pequeña y que era poco agresivo socialmente. Este último rasgo se deduce, curiosamente, de la ausencia de un canino protuberante y afilado en los machos. Esto sugiere que los conflictos entre machos eran menos frecuentes que en otros primates como los chimpancés y los gorilas, explica otro investigador, C. Owen Lovejoy, de la Universidad de Kent.
"En el Ardipithecus ramidus tenemos una forma no especializada que no ha evolucionado mucho en la dirección del Australopithecus, por lo que, cuando vas de la cabeza a los dedos del pie, lo que ves es una criatura mosaico, que no es ni chimpancé ni humano. Es el Ardipithecus", dice Tim White, de la Universidad de California en Berkeley.
"Darwin fue muy sabio a este respecto", añade White. "Dijo que tenemos que ser muy cuidadosos. La única forma de saber realmente a quién se parece este último antepasado común es ir y encontrarlo. Bien, pues de hace 4,4 millones de años encontramos algo bastante cercano. Y, tal y como Darwin entendió, la evolución de los linajes de los simios y el linaje humano ha avanzado independientemente desde la época en que esas líneas se separaron, desde el último antepasado común que compartimos".

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Un rostro de hace 5.000 años

Imagen del Menhir encontrado en Mollet del Vallès (Barcelona).- MASSIMILIANO MINOCRI


JOSÉ ÁNGEL MONTAÑÉS - 22/09/2009 Elpaís.com


El menhir aparecido el pasado abril durante la construcción de un aparcamiento en el parque de les Pruneres de Mollet del Vallès pesa seis toneladas y mide casi cinco metros de alto. Por eso, se requirió una grúa para arrancarlo de donde estuvo enterrado más de 5.000 años y un camión para llevarlo al centro de restauración de Bienes Muebles de Sant Cugat.


Tras varios meses de trabajos para eliminar la tierra acumulada en sus paredes, el monumento megalítico luce su mejor cara. Y nunca mejor dicho. En la parte superior de la enorme piedra se puede ver representado un rostro humano con ojos, nariz y cejas en relieve y otros motivos decorativos curvilíneos de difícil interpretación. Sus dimensiones, la situación donde se encontró y la decoración antropomórfica han hecho que los especialistas lo califiquen de excepcional, e incluso Joan Manel Tresserras, consejero de Cultura de la Generalitat, de ser "el hallazgo arqueológico más importante de las últimas décadas de Cataluña". Josep Bosch, especialista en la época neolítica, explica que la piedra corresponde a ese periodo, por lo que tiene unos 5.000 años de antigüedad. Según el arqueólogo, el menhir fue transportado desde la sierra litoral catalana, a unos dos kilómetros de distancia de donde fue hallada. Para Bosch, las representaciones podrían ser de personajes destacados de la sociedad prehistórica, de héroes o seres divinizados.

martes, 8 de septiembre de 2009

Aclarado uno de los misterios de la Isla de Pascua

Estatuas de la Isla de Pascua conocidas como moais- REUTERS


EFE - Londres - 08/09/2009 . Elpaís.com

Científicos británicos han aclarado parte del misterio de las coronas rojas que ciñen los moais de la cantera Puna Pau de la Isla de Pascua (Chile), gracias al descubrimiento de un camino que se utilizó para transportarlas. Los profesores Sue Hamilton, del University College de Londres, y Colin Richards, de la Universidad de Manchester, han afirmado hoy que las coronas están hechas de rocas volcánicas procedentes de un antiguo volcán de la zona y que fueron elaboradas por los pobladores polinesios de la isla entre los años 1.250 y 1.500.
Lo que sigue siendo una incógnita, según explicó la Universidad de Manchester en un comunicado de prensa, es cómo lograron aupar estas rocas de varias toneladas de peso hasta lo alto de los moais. Hamilton y Richards dirigieron el primer equipo británico que visita la isla desde 1914 y fueron los primeros arqueólogos a los que se permitió realizar una excavación en Puna Pau. "Ahora sabemos que las coronas llegaron rodando por una carretera que se construyó con un cemento de polvo de escoria roja comprimida, con una calzada elevada en uno de los lados", explicó Richards, quien señaló que "lo más probable es que fueran empujadas a mano, aunque también es posible que se emplearan troncos de madera".
Hamilton indicó que la Puna Pau está dentro del cráter de un volcán extinguido y que "una tercera parte del cráter fue empleado para la producción de las coronas" de los moais. "Hasta ahora hemos localizado más de 70 coronas en las plataformas ceremoniales y por el camino. Muchas más pueden haberse roto y haber sido incorporadas a las plataformas", añadió. Además, se descubrió un hacha de obsidiana con una hoja de unos 17 centímetros, posiblemente propiedad de uno de los obreros que trabajaron en el transporte de las coronas, que la habría abandonado junto a la carretera como un ofrecimiento a los dioses.
El hallazgo del hacha y la manera en la que las coronas rotas están alineadas en uno de los lados del camino sugieren, según los investigadores británicos, que la carretera era una avenida ceremonial que conducía hasta la propia cantera. "Ha quedado claro que la cantera tenía un contexto sagrado, pero también un contexto industrial", detalló el profesor Richards, quien recordó que "los polinesios veían el paisaje como algo vivo y consideraban que después de tallar la roca los espíritu entraban a formar parte de las estatuas, como en el caso de los moais.
Richards indicó que inicialmente los habitantes del lugar poblado más remoto del planeta (la isla está a 4.000 kilómetros de la costa de Chile) construían los moais con distintos tipos de piedra local y que no fue hasta los años 1.200 y 1.300 cuando dejaron de realizar las estatuas y comenzaron a elaborar la coronas. La investigación, que va a durar cinco años más, también ofrece detalles sobre la vida de hace 500 años en la isla de Pascua, cuyos habitates, afirmó Hamilton, "vivían en una sociedad exitosa y bien organizada, en un entorno vital bien gestionado".
"El 70% de la isla fue transformado en jardines abiertos y en terreno agrícola, donde se utilizaba un elaborado sistema para mantener la humedad de la superficie", dijo. En cuanto a Puna Pau, se concluyó que fue un lugar secreto, que no se podía ver desde otras partes de la isla y cuya producción no se podía oír al tener lugar en el interior del cráter. Todo parece indicar también, señaló Richards, que existían distintos equipos que trabajaban en la cantera y que competían por tener sus propias áreas de producción dentro de Puna Pau.

lunes, 31 de agosto de 2009

El mapa más antiguo de Europa Occidental


Dibujos de la fauna y el mapa. /J.H.,E.

Dibujos de la fauna y el mapa. /J.H.,E.

Rosa M. Tristán Madrid. 11/08/2009. Elmundo.es

Unos cazadores nómadas de hace 13.660 años, que seguramente habitaban en Francia, y cruzaban los Pirineos en busca de pieles, fueron los autores del que ha sido calificado como el primer mapa cartográfico de Europa Occidental.
Estos individuos de la cultura Magdaleniense, se alojaban en la cueva de Abauntz, en Navarra, y desde allí, uno de ellos se entretuvo en grabar en una pequeña piedra de margosa (dura por dentro y blanda por fuera) el panorama que tenía a su alrededor, señalando los cerros, los ríos, los pasos o puentes sobre el agua, las zonas inundables y hasta las áreas en las que se encontraban con más frecuencia los animales que iban a buscar.
El hallazgo y desciframiento de este tesoro cartográfico, que ha sido publicado en la revista 'Journal of Human Evolution', ha sido fruto del tesón del equipo de la arqueóloga Pilar Utrilla, de la Universidad de Zaragoza. Junto a este mapa también se encontraron otras dos piezas de gran valor: una lámpara lítica de sebo, en la que también están grabadas escenas de caza, y otra piedra que representa la cabeza de un caballo y aún no se ha publicado.
"Seguramente eran nómadas que venían al valle del Ebro de caza y que hacían un croquis de todo lo que podía ser de interés para otras visitas o para quienes llegaran detrás de ellos. Como un mapa del tesoro en el que les dejaban señalados los puntos clave", explica la arqueóloga aragonesa.
Como todo mapa del tesoro, descifrarlo ha llevado mucho tiempo. Las piedras, explica Utrilla, aparecieron dentro de la cueva en 1993, durante unas excavaciones en la que llevaba trabajando casi 20 años.
Estaban en un nivel que, gracias a una muestra de carbón, se pudo datar en la última etapa del Magdelaniense, unos 3.000 años más recientes que las pinturas de las cuevas de Altamira. Al principio, lo que más llamó la atención fue que las figuras de los animales que aparecían en ambas estaban en perspectiva, con figuras más precisas en un primer plano y más esquemáticas al fondo.
El bloque 1 (el mapa) estaba junto a lo que fue un antiguo hogar y no lejos había varios buriles de piedra, con los que había sido grabado, por lo que se dedujo que habían sido hechos 'in situ'. Pero la superficie era un auténtico galimatías, y durante mucho tiempo no se supo interpretar. Incluso se publicó el hallazgo como una pieza artística, muy interesante, pero sin un contenido intrínseco especial.
Un día, por casualidad, observando la foto de una parte de la piedra, Utrilla se dio cuenta de cómo se parecía una de las figuras al perfil del Monte San Gregorio, que justamente está enfrente de la cueva. Volvieron al lugar y vieron la luz: allí estaban grabados el río y sus afluentes, el prado inundable, los ciervos, que estaban en zonas llanas, como corresponde, las cabras en las montañas y los caminos, señalados con puntos suspensivos.
Junto a las cabezas de las ciervas se ven unos semicírculos que bien podrían ser señales de la berrea de los machos que oyen las hembras, o indicar que olfatean el peligro. Comprobaron que señales similares se repiten en otras piezas encontradas en el Cántábrico.
Unos puntos circulares más profundos marcaban los lugares del agua, o donde recoger piedras de sílex. Incluso hay el esquema de una figura humana, que fue la última en dibujarse.
De hecho, parte del trabajo ha consistido en determinar las superposiciones de diferentes capas de figuras, para averiguar cómo fue el proceso de elaboración.
"En Europa Oriental existen piezas de hueso que parece que reproducen el paisaje, como es el caso de la encontrada en Moravia [Chequia] en la que se ve un río y sus meandros, pero en Europa Occidental sólo hay algunos casos que podrían ser paisajes, pero están en discusión, como es el bastón de mando encontrado en la cueva de El Pendo, de Cantabria", explica Utrilla.
"Sin duda, este es el ejemplo más claro del intento de hacer un mapa para que sirva de guía a otros cazadores que, como ellos, iban en busca de pieles hasta esta zona", concluye la investigadora, cuyo equipo ha revelado las capacidades cartógráficas de nuestros antepasados.

Perú, siglo I

El arqueólogo Luis Chero, junto a la tumba mochica de 2.000 años de antigüedad descubierta al norte de Péru.- UNIDAD EJECUTORA NAYLAMP
YUMA GÓMEZ-CORNEJO - Madrid - 31/08/2009. Elpaís.es

Descubierta una tumba mochica de 2.000 años de antigüedad en la zona donde se halló al Señor de Sipán.

Un nuevo hallazgo arqueológico dará luz sobre los albores de la cultura mochica, una de las más importantes del Perú prehispánico, que se desarrolló en gran parte de la costa del país suramericano entre los siglos I y VI después de Cristo, mil años antes de que aparecieran los incas. Un equipo de investigadores, encabezado por el arqueólogo peruano Luis Chero Zurita, presentó la semana pasada el descubrimiento de la tumba de un noble guerrero mochica en un yacimiento al norte del país. Se encuentra en el complejo arqueológico de Huaca Rajada-Sipán, donde en 1987 fue hallada la tumba del Señor de Sipán, el primer enterramiento de un noble precolombino hallado intacto en Perú.
Hasta el momento, los investigadores de la Unidad Ejecutora Naylamp, que trabajan en una húmeda excavación a 11 metros de profundidad, sólo han descubierto parcialmente la tumba, pero ya han adelantado que se trata de una de las sepulturas más antiguas halladas en la zona, en la región costera de Lambayeque y que probablemente pertenece a un noble guerrero de la etapa fundacional de la dinastía de Sipán. Los investigadores esperan comprobar con este hallazgo la hipótesis de que Huaca Rajada fue desde sus antiguos orígenes un gran centro ceremonial de los mochicas.
El personaje hallado, que fue enterrado con la cabeza orientada al este, medía 1,65 centímetros de estatura y murió cuando tenía cerca de treinta años. Los arqueólogos han hallado un tocado decorado con la cabeza de un felino y unas figuras de barro con forma de búho, que presuntamente representan la sabiduría y que fueron colocadas en el sepulcro como ofrenda fúnebre. Estas figuras demuestran que "Sipán desarrolló una cerámica de buen acabado en sus inicios", explica Luis Chero, director del museo de Huaca Rajada-Sipán.
En declaraciones a Reuters, Chero señala que ya han podido apreciar partes de las extremidades superiores e inferiores y de la columna del guerrero, aunque aún no pueden definir su cráneo, "porque justamente es ahí donde tiene la corona, lo que significa que es un personaje de estatus". "Estamos en los primeros niveles, todavía nos falta seguir excavando, no sé qué sorpresa nos deparará", añadió.
Según el arqueólogo, tras el proceso de restauración de las osamentas y ornamentos, el personaje descansará en el museo del complejo arqueológico.
El hallazgo de la tumba del Señor de Sipán, que fue enterrado en el siglo II después de Cristo, fue comparado por los expertos con el descubrimiento de la tumba de Tutankamón. Por primera vez se encontraba una tumba completa, que no había sido profanada por los buscadores de tesoros, lo que permitió a los investigadores estudiar los rituales de enterramiento de la cultura mochica.
Lo que encontraron fue fascinante. El cuerpo del gobernante, cubierto con piezas de oro, estaba flanqueado por los de otros dos jefes. A la cabecera y a los pies, dos esqueletos femeninos, que según los investigadores podrían ser los de su esposa y su concubina, y el de un perro. Dos guardianes con los pies cortados, para que no huyeran, protegían la tumba. Todos fueron sacrificados, probablemente con veneno, tras la muerte de este noble, y enterrados junto a él en tres recintos piramidales.
El nombre de Sipán, elegido por los arqueólogos para bautizar al gobernante por el lugar en el que fue descubierta su tumba, procede del idioma de la cultura mochica, que aún se habla en algunas aldeas, y los expertos afirman que significa "casa o templo de la Luna" o "casa de los señores". Desde 1987 se han hallado otras tumbas en el yacimiento, repletas de objetos de oro y multitud de piezas de cerámica que reproducen todo tipo de situaciones cotidianas en esa cultura.

domingo, 9 de agosto de 2009

El extraño caso del neandertal asesinado

Churcill, con una réplica de la posible arma homicida / ABC
Cueva de los montes Zagros, en el norte de Irak / ABC

Elmundo.es 31-07-09. JOSÉ MANUEL NIEVES

Hace cerca de 50.000 años, un neandertal fue herido mortalmente en un costado. Se arrastró como pudo hasta su cueva, situada en el noreste de lo que hoy es Irak, y allí murió después de varias semanas de intensa agonía. Cuando sus restos fueron reconstruídos, a finales de los años cincuenta, los científicos se quedaron atónitos al comprobar la precisión y la limpieza de la herida que le mató. Se pensó entonces que podría haber sido causada por un accidente de caza, aunque tampoco se descartó que hubiera sido infligida por otro neandertal. Sin embargo, las últimas investigaciones apuntan a un culpable bien distinto. Uno que conocemos bien, un Homo sapiens, uno de de los nuestros...
Podría tratarse del primer crimen comprobado de la historia. O mejor, de la prehistoria, ya que la víctima, bautizada por los científicos como Shanidar 3 (por el nombre del yacimiento donde se encontró), vivió hace entre 50.000 y 75.000 años. Se trata de un Homo neardenthalensis, la «otra» especie humana inteligente, esa que dominó el continente europeo y parte del asiático durante cientos de miles de años y que desapareció después misteriosamente justo cuando nuestros primeros antepasados entraron en escena. Los paleontólogos siguen preguntándose si la sustitución de los neandertales por nuestra propia especie se produjo de forma natural o si, por el contrario, los primeros Homo sapiens los exterminaron violentamente.
Nuestra «víctima», pues, es uno de los nueve neandertales descubiertos entre 1953 y 1960 en una cueva de los montes Zagros, en el norte de Irak. Era un varón, medía 1,67 cm de altura, sufría de artritis y en el momento de su muerte tenía entre 40 y 50 años.
Utilizando las más modernas técnicas de la medicina forense, Steven Churchill, profesor de antropología evolutiva de la Universidad de Duke, ha conseguido determinar que la herida de Shanidar 3 fue causada casi con total seguridad por un proyectil impulsado por un lanzador. Un arma que permitía arrojar lanzas y otros proyectiles con mucha más fuerza y precisión que a mano y que, por aquél entonces, sólo utilizaban nuestros congéneres. Los neandertales, que también utilizaban jabalinas y cuchillos, no las impulsaban con lanzadores. «Sólo hay una especie que tuviera esa clase de armamento -asegura el propio Churchill-. Y esa especie es la nuestra». La investigación se publica en el último número de la revista Journal of Human Evolution.
Para llegar a esta extraordinaria conclusión, el científico utilizó una ballesta especialmente diseñada para disparar proyectiles de la edad de piedra a velocidades precisas y concretas. Y lanzó esos proyectiles contra carcasas de cerdos (cuya piel y huesos pueden compararse, en cuanto a resistencia, con los de un neandertal). Cuando Churchill arrojó lanzas con la misma fuerza que si hubieran sido lanzadas a mano, encontró que «su alta energía cinética causaba un gran daño en toda la zona de impacto. Pero Shanidar 3 tiene una única y solitaria punzada en una costilla». Una herida limpia, precisa, sin daños en los tejidos circundantes.
Cuando el científico lanzó proyectiles con la misma energía cinética de la que proporcionaría un lanzador, los resultados fueron bien distintos. Las heridas en la carcasa de cerdo eran, esta vez sí, del mismo tipo que la hallada en el neandertal. Churchill averiguó también que el arma que mató a Shanidar 3 penetró en su cuerpo con una inclinación de 45 grados. «Y eso -asegura el investigador- asumiendo que Shanidar 3 estuviera de pie cuando recibió el ataque, es consistente con la trayectoria balística de un proyectil impulsado con un lanzador». Churchill ha comprobado también que la costilla herida empezó a curarse antes de la muerte del neandertal. Y comparando la herida con otras similares y documentadas clínicamente (de la época de la Guerra Civil norteamericana, antes de la era de los antibióticos), ha llegado a la conclusión de que Shanidar 3 debió morir algunas semanas después de ser herido.
Contactos complejos«Se ha especulado sobre esta herida durante más de cincuenta años -asegura Churchill-. Algunos dicen que se trata de un episodio de violencia interpersonal. Otros que fue un accidente. Ahora nosotros, por primera vez, hemos conseguido evidencias experimentales que contribuyen a esclarecer la cuestión».
El de Shanidar 3 es uno de los dos esqueletos conocidos de neandertal que muestran evidencias de daños causados por armas de piedra. El otro, hallado en Francia, muestra una herida (curada) en el cráneo. Y también vivió en el tiempo en que ambas especies, los neandertales y nosotros, compartieron territorio.
A pesar de su hallazgo, Churchill no cree que los neandertales fueran exterminados por nuestros antepasados cuando éstos llegaron a Europa. Los contactos entre ambas especies debieron ser, en opinión del científico, complejos y variados. Y la extinción de Homo neanderthalensis se debe, probablemente, a todo un cúmulo de factores. «Sospecho que las interacciones fueron muy diferentes en diferentes lugares, de la misma forma en que los colonizadores europeos tuvieron muy diferentes tipos de relaciones al encontrarse con otras razas. En algunos lugares esa interacción fue pacífica y se basó en intercambios comerciales y culturales mientras que en otros fue realmente violenta».
Un razonamiento que, sin embargo, no le sirvió de mucho a Shanidar 3, quien probablemente se encontró por casualidad con un grupo de Homo sapiens y fue abatido, sin contemplaciones, por el golpe certero de uno de ellos.