martes, 8 de septiembre de 2009

Aclarado uno de los misterios de la Isla de Pascua

Estatuas de la Isla de Pascua conocidas como moais- REUTERS


EFE - Londres - 08/09/2009 . Elpaís.com

Científicos británicos han aclarado parte del misterio de las coronas rojas que ciñen los moais de la cantera Puna Pau de la Isla de Pascua (Chile), gracias al descubrimiento de un camino que se utilizó para transportarlas. Los profesores Sue Hamilton, del University College de Londres, y Colin Richards, de la Universidad de Manchester, han afirmado hoy que las coronas están hechas de rocas volcánicas procedentes de un antiguo volcán de la zona y que fueron elaboradas por los pobladores polinesios de la isla entre los años 1.250 y 1.500.
Lo que sigue siendo una incógnita, según explicó la Universidad de Manchester en un comunicado de prensa, es cómo lograron aupar estas rocas de varias toneladas de peso hasta lo alto de los moais. Hamilton y Richards dirigieron el primer equipo británico que visita la isla desde 1914 y fueron los primeros arqueólogos a los que se permitió realizar una excavación en Puna Pau. "Ahora sabemos que las coronas llegaron rodando por una carretera que se construyó con un cemento de polvo de escoria roja comprimida, con una calzada elevada en uno de los lados", explicó Richards, quien señaló que "lo más probable es que fueran empujadas a mano, aunque también es posible que se emplearan troncos de madera".
Hamilton indicó que la Puna Pau está dentro del cráter de un volcán extinguido y que "una tercera parte del cráter fue empleado para la producción de las coronas" de los moais. "Hasta ahora hemos localizado más de 70 coronas en las plataformas ceremoniales y por el camino. Muchas más pueden haberse roto y haber sido incorporadas a las plataformas", añadió. Además, se descubrió un hacha de obsidiana con una hoja de unos 17 centímetros, posiblemente propiedad de uno de los obreros que trabajaron en el transporte de las coronas, que la habría abandonado junto a la carretera como un ofrecimiento a los dioses.
El hallazgo del hacha y la manera en la que las coronas rotas están alineadas en uno de los lados del camino sugieren, según los investigadores británicos, que la carretera era una avenida ceremonial que conducía hasta la propia cantera. "Ha quedado claro que la cantera tenía un contexto sagrado, pero también un contexto industrial", detalló el profesor Richards, quien recordó que "los polinesios veían el paisaje como algo vivo y consideraban que después de tallar la roca los espíritu entraban a formar parte de las estatuas, como en el caso de los moais.
Richards indicó que inicialmente los habitantes del lugar poblado más remoto del planeta (la isla está a 4.000 kilómetros de la costa de Chile) construían los moais con distintos tipos de piedra local y que no fue hasta los años 1.200 y 1.300 cuando dejaron de realizar las estatuas y comenzaron a elaborar la coronas. La investigación, que va a durar cinco años más, también ofrece detalles sobre la vida de hace 500 años en la isla de Pascua, cuyos habitates, afirmó Hamilton, "vivían en una sociedad exitosa y bien organizada, en un entorno vital bien gestionado".
"El 70% de la isla fue transformado en jardines abiertos y en terreno agrícola, donde se utilizaba un elaborado sistema para mantener la humedad de la superficie", dijo. En cuanto a Puna Pau, se concluyó que fue un lugar secreto, que no se podía ver desde otras partes de la isla y cuya producción no se podía oír al tener lugar en el interior del cráter. Todo parece indicar también, señaló Richards, que existían distintos equipos que trabajaban en la cantera y que competían por tener sus propias áreas de producción dentro de Puna Pau.

6 comentarios:

May dijo...

Hola!!! He decidido pasearme por tu blog más personal pòr simple curiosidad, me ha gustado mucho y puede que lo visite más a menudo, es muy interesante.

Anónimo dijo...

Hola May. No es mi blog más personal, es mi afición, o profesión, mi gusto por la Historia.
El más personal en Champán Cristal, ahí soy yo.
De cualquier forma me alegro de que te guste y lo consideres interesante. La Historia, la Antropología y todo lo que envuelve ambas es muy interesante.
Un placer.
Diego

A. Reiffer dijo...

Muy bueno tus textos!

Ruth dijo...

Uy Diego, volviste a publicar los comentarios, me alegra.

Es raro todo esto, porque según la investigación de Hamilton y Richards, las coronas fueron trasportadas a mano, sin embargo es casi impensable que pudieran subirlas también a mano. Pero si hubieran podido tener otro tipo de artilugios los cuales desconocemos para subirlas, también hubieran empleado esa técnica, por muy rudimentaria que fuera para el transporte de las coronas.



Lo que más me asombra es la propia naturaleza del ser humano, para hacer cosas prodigiosas en todos sus tiempos. Y también me es curioso como en nuestra era "tan avanzada" por así decirlo, seguimos sin tener respuesta para tantas cosas del pasado. La humanidad siempre sorpresiva.

Me encanta La Historia, y más si es explicada de tu mano.

Besos.

Anónimo dijo...

Me alegro de que te gusten, A. Reiffer. Un placer que pases por aquí.
Diego

Anónimo dijo...

Sí, Ruth, porque recibo algunos y era una pena. Además se pueden borrar los que no sean adecuados a lo que se pretende con esto.
Se subirían mediante un talud de tierra. Una práctica antigua y muy común en las sociedades neolíticas.
llevas razón, el hombre no deja de sorprender, para bien y para mal, antes, ahora y en el futuro.
Quizá ahí esté la gracia. Y gracias a ti por eso que dices.
Un beso.
Diego