lunes, 24 de enero de 2011

Hallan en Armenia la instalación para hacer vino más antigua del mundo

Imagen de la excavación.

Reuters. Washington http://www.elmundo.es/elmundo/
Arqueólogos descubrieron la instalación para fabricar vino más antigua hallada hasta ahora, utilizando técnicas bioquímicas para identificar una cosecha de hace unos 6.000 años de antigüedad en lo que ahora es el sur de Armenia.
La excavación muestra una imagen de una sociedad compleja donde los asistentes a un entierro tomaban una cosecha especial hecha en un cementerio que estaba en una cueva, informaron el martes los investigadores en la revista Journal of Archaeological Science.
"Se trata de la instalación para hacer vino más antigua que se conoce", dijo Gregory Areshian de la Universidad de California
La datación por carbono mostró que una uva deshidratada encontrada cerca de una prensa de uvas se cultivó hacia el 4.000 a.C., dijo su equipo.
Esto supone que tiene 1.000 años más que cualquier otra instalación para fabricar vino descubierta hasta ahora, según el equipo de Armenia, Estados Unidos e Irlanda. El equipo encontró el zapato de cuero más antiguo del mundo, de unos 5.500 años, en la misma cueva el año pasado.
El lagar o recipiente para hacer el vino habría contenido unos pocos litros de zumo y uvas aplastadas, por lo que funcionaría previsiblemente con la tradicional técnica de pisar la uva descalzos, dijo Areshian.
"Era una instalación relativamente pequeña relacionada con el ritual dentro de la cueva. Para el consumo diario habrían tenido lagares mucho mayores en el asentamiento habitual", dijo Areshian, que fue viceprimer ministro en el primer Gobierno de la independiente República de Armenia en 1991.
Los rastros químicos apuntan a zumo de uva y, dada la falta de refrigeración, el zumo se habría fermentado para convertirse en vino, dijo Areshian. "También sabemos que todavía, en los pueblos de la zona, la cultura del vino es muy antigua y tradicional", declaró. Los vinos producidos en el lugar son merlots y cabernet sauvignons, agregó.
La expedición, pagada en parte por la National Geographic Society, también descubrió un equipo de procesamiento de cobre. Areshian dijo que el equipo detallaría esos hallazgos posteriormente. El complejo, conocido como Areni-1, está en las pequeñas montañas del Cáucaso cerca de la frontera sur de Armenia con Irán.
en Los Angeles, que ayudó a liderar el estudio, en una entrevista telefónica.

viernes, 7 de enero de 2011

Los neandertales cocinaban las verduras


abc.es 28/12/2010
Los neandertales cocinaban y consumían regularmente una variedad de vegetales, según un estudio del Museo Nacional de Historia Natural Smithsonian en Fairfax (Estados Unidos) que se publica en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS). Los científicos han llegado a esta conclusión tras examinar los dientes fosilizados de algunos de estos ancestros humanos encontrados en cuevas de Irak y Bélgica. Entre los dientes aparecieron restos de granos de almidón, raíces y tubérculos que, por su estado, habrían sido sido tratados antes de ser ingeridos. La investigación resulta importante para comprender por qué desapareció este grupo humano.
La naturaleza y las causas de la desaparición de los neandertales y su sustitución aparente por los seres humanos modernos han sido objeto de debate durante mucho tiempo. Muchos investigadores han propuesto diferencias en las dietas de los dos grupos como una de las causas fundamentales de la desaparición del hombre de Neandertal. Algunos estudios han indicado que estos ancestros humanos comían principalmente carne y, por lo tanto, no eran competencia para los primeros humanos modernos, que conseguían más calorías de los mismos ambientes al adaptarse a alimentos basados en vegetales y en productos marinos.
Sin embargo, los científicos norteamericanos, dirigidos por Dolores R. Piperno, analizaron partículas de alimentos atrapados en placas acumuladas en dientes de neandertal fosilizados que fueron desenterrados en localizaciones arqueológicas en el norte de Europa e Irak. Los autores descubrieron entre estos dientes granos de almidón de numerosas plantas, incluyendo un tipo de pasto, legumbres, raíces y tubérculos.
Muchos habían pasado por cambios físicos que se correspondían experimentalmente con granos de almidón cocinados, lo que sugiere que los neandertales controlaban el fuego de forma muy parecida a como lo hacían los primeros humanos. Los dientes también conservaban partículas microscópicas de dátiles y abundantes féculas de otras plantas que los investigadores intentan aún identificar.
Los artefactos de piedra no indican que los neandertales utilizaran herramientas para moler las partes de las plantas, lo que sugiere que probablemente no practicaban la agricultura. Sin embargo, el estudio demuestra que estos ancestros humanos invertían tiempo y trabajo en aumentar la calidad nutricional de los alimentos basados en vegetales. De esta forma, eran más fáciles de ingerir.

jueves, 6 de enero de 2011

Hugh Thomas: "Carlos V murió con la sensación de haber fracasado"

Hugh Thomas. Foto: Begoña Rivas.
Alberto Ojeda. 29/11/2010 elmundo.es
Hugh Thomas (Windsor, 1931) sigue siendo "feliz" cuando atraviesa el umbral del Archivo de Indias en Sevilla. “Es como entrar en un templo para un historiador”, explica esta mañana fría de noviembre en que ha venido a Madrid para presentar El Imperio español de Carlos V, su segundo tomo sobre el periodo en el que en los dominios españoles el sol no lograba nunca ponerse del todo. Este hispanista británico de cabello cano y algo alborotado, con un aire profesoral que infunde el máximo respeto, lleva décadas libando los papeles añejos de este archivo y otros como el de la Biblioteca Nacional. De ese esfuerzo cotidiano ha extraído material suficiente para levantar una imponente obra sobre la historia de nuestro país, en la que sobresale La guerra civil española, un clásico sobre el conflicto fratricida, y sus investigaciones sobre la Conquista de América y el Imperio Español de los Austrias.
Pregunta.- ¿Le dio Carlos V al Nuevo Mundo la importancia que merecía, o estuvo demasiado centrado en los conflictos del Viejo?
Respuesta.- Le ocupó menos tiempo del que se pueda pensar. Sólo se preocupaba de aspectos concretos que tenían especial relevancia, como por ejemplo el oro que venía del Perú, porque sabía que podía jugar un papel muy importante. También se mostró muy crítico con Pizarro cuando éste ejecutó a Atahualpa. Él pensaba que bajo ningún concepto se podía matar a un monarca. Fue bastante sensible con los indígenas. Cuando le presentaron en la corte un grupo de ellos, rápidamente les envió al sastre para que no padecieran el frío. Además, fue muy receptivo a las tesis de Bartolomé de las Casas que exigían un trato digno para los indios.
P.- ¿Cuál es la importancia de su legado de cara a la posterior construcción de la unidad de Europa?
R.- En un momento difícil como el actual para Europa podríamos recurrir más a su ejemplo. Él fue un pionero en la intención de superar las barreras entre los diferentes reinos europeos, sobre todo tras su coronación como Emperador en Aquisgrán. Yo soy un gran europeísta, en contraste con gran parte de mis compatriotas y a Carlos V lo tengo por un precedente positivo en la construcción de la Unión Europea. De él, al contrario que de Hitler y Napoleón, se puede hablar bien en este sentido.
P.- ¿A lo largo de estos años de investigación ha cambiado mucho su visión de Carlos V?
R.- No, en realidad no. Él recibió un fuerte influjo del erasmismo en los años 20 de la mano de su confesor. Por eso colocó a Alonso Manrique de Lara, otro erasmista y hermanastro de Jorge Manrique, al frente de la Santa Inquisición. Luego su responsabilidad en el trono le hizo endurecerse en la defensa del catolicismo. Y fue monarca peculiar al decidir jubilarse, algo que no suelen hacer los reyes, pero es que él sufría tremendamente a causa de la gota.
P.- ¿Cuáles son los grandes logros de su reinado?
R.- La promulgación de leyes protectoras de los indígenas, influido por Bartolomé de las Casas. También su tolerancia hacia los comuneros de Castilla. No se cebó en la represión, apenas murieron unos 100, una cifra mínima si las comparamos con los conflictos del siglo XX. Y las grandes conquistas en América: la del Perú fue la más importante, pero también se produjo la de Chile con Valdivia, la de Colombia con Jiménez Quesada, la expansión al otro lado del río de la Plata con los Mendoza, la gran familia de la época...
P.- ¿Y los principales reproches que se le podrían formular?
R.- No tener una conciencia clara de la magnitud de su Imperio y pensar en América como un lugar básicamente para extraer oro y riqueza. Casi todos lo objetos que las culturas precolombinas elaboraron con este material fueron fundidos. Hoy es muy difícil encontrar piezas de oro procedentes de México o del Perú. En general, los conquistadores se interesaron poco en conocer estas culturas.
P.- ¿En qué estado estaba su conciencia cuando agonizaba en Yuste?
R.- Debía de tener una molesta sensación de fracaso. Su proyecto de unificación europea a través del catolicismo sufrió muchas derrotas a manos protestantes. Aunque en Castilla logró establecer un sistema de gobierno muy eficaz mediante los consejos.
P.- Su tercer tomo sobre el Imperio Español culmina cuando Felipe II desiste de conquistar China. ¿Fue una idea que llegó a considerar seriamente?
R.- Recibió una carta del gobernador y el arzobispo de Filipinas en la que ambos le comentaban que si les enviaba 5.000 hombres y 30 buques podrían hacer con China lo que Cortés había hecho en México. Sin embargo, Felipe II nunca llegó a responder a esa carta.
P.- ¿Diría que su amor España es comparable al amor de pareja: arrebatado y pasional al principio y más sereno y racional después?
R.- Es una pregunta muy difícil de contestar. Lo que sí puedo decir es que mi amor a España continua siendo muy profundo.



miércoles, 5 de enero de 2011

Los cables hispanos de la independencia de Estados Unidos

Retrato de José Solano y Bote en Florida. museo Naval de Madrid
JESÚS GARCÍA CALERO. Abc. es12/12/2010
Los hechos ocurren 230 años antes de Wikileaks. Cartas cifradas desde Madrid informan a los padres de la patria norteamericana de la disposición de Floridablanca a ayudar a la independencia de Gran Bretaña, así como de los detalles de cómo se entrega esta ayuda sin rastro. Van cifradas porque la Corona intercepta las comunicaciones. La administración española es un engranaje perfecto.
Estamos a finales del siglo XVIII. Las dinastías borbónicas han salido tocadas de la Guerra de los Siete Años. Para recuperar Manila y La Habana, España ha perdido la Florida y debe reforzar su posición frente a Londres. Las potencias viven entonces una década de pura guerra de información, espías y ayudas veladas. Enviados desde Madrid y las colonias, unos 3 billones de dólares en plata española, al cambio actual, financian la independencia de EE.UU., ayuda que nunca se devolvió y sin la cual el nuevo Estado habría quebrado, según el estudio jurídico de José María Lancho, adelantado en estas páginas.
En una de las cartas cifradas, William Carmichael dice a John Jay, plenipotenciario de los colonos en España, en mayo de 1780, que trató de lograr caballos españoles para el ejército americano, sin que le fuera posible. Habla de la buena disposición de la Corte y dice que el Rey ha dado «una muestra de su amistad al encargar una suma adicional de 3 millones para permitirnos la compra de los pertrechos para 30.000 soldados». Su Majestad acordó también «enviar una armada considerable y fuerzas de tierra».
La Guerra de Independencia estalla. En casa de George Washington fallece uno de los enviados españoles, Juan Miralles. La herencia hispana corre tanto por la plata como por la pólvora. Gálvez toma Pensacola y recupera Florida, distrayendo el esfuerzo bélico inglés. Solano y Bote gana con su providencial ayuda el título de Marqués del Socorro.
Gran Bretaña quiere pagarnos con la misma moneda. Carmichael informa al Congreso en noviembre de 1781 de un agente inglés quien, bajo el nombre de Comodoro Johnson, pretendía obtener permiso del embajador portugués para poder desplazarse al Brasil. De allí iría a Caracas. Habla de la situacion de revuelta en Perú y su extensión a México. Y dice que reducirá la capacidad financiera de España en la guerra.
Volvamos a los tiempos de Wikileaks. La noticia del estudio jurídico de Lancho ha sido bien valorada por medios diplomáticos. Fuentes de Exteriores han asegurado a ABC que la ayuda española a los padres de la nación americana «no es un episodio bien conocido en EE.UU., en parte por el poso antiespañol de los anglosajones. Y quien conoce el episodio siempre ha creído que la ayuda española era circunstancial».
La diplomacia advierte de que es un buen momento para reivindicar el pasado hispano: «La Corona ayudó a la independencia con miedo y en secreto, para evitar que el mensaje emancipador se extendiese por América del sur. Por eso ni nosotros mismos lo dijimos muy alto, pero también hay que subrayar que no está olvidado del todo. En Washington y en Nueva Orleans hay, por ejemplo, estatuas de Gálvez, el conquistador de Pensacola».
La cuestión es: ¿cómo hacer bien esta reivindicación? Los más progresistas ven esta historia común como «una vía de integración cada vez más necesaria. Nosotros debemos favorecerla, sin exclusivismos y buscando aliados, como puede ser México. Lo hispano está en la gastronomía, la topografía, la lengua, el arte...»
Prueba de que el asunto está de plena actualidad es la exposición «El hilo de la memoria», que Seacex acaba de inaugurar en Nuevo México y se podrá ver en Santa Fe, El Paso y Nueva Orleans. Pero hay más: el acuerdo firmado por Ángeles González-Sinde y la NOAA ha proyectado también la recuperación de lo hispano en los santuarios nacionales marinos. La historia continuará.

viernes, 24 de diciembre de 2010

Los genes desvelan el parentesco de una familia neandertal

Piezas dentales fósiles de neandertales de la cueva de el Sidrón (Asturias) con sus notas de identificación.- CSIC/UPF
Cueva de El Sidrón, en Asturias, donde se han encontrado unos 1.800 fragmentos de huesos de neandertales de hace 49.000 años.- CSIC/UPF
ALICIA RIVERA 20/12/2010 http://www.elpais.com/
Un grupo familiar formado por una docena de individuos -tres hombres adultos (de unos 20 o 25 años), tres mujeres, niños y adolescentes- perdieron la vida, todos a la vez seguramente, en el norte de la península Ibérica. Los hombres estaban emparentados genéticamente entres sí; de las mujeres sólo una. Fue hace 49.000 años, eran neandertales y sus restos fueron a parar a la cueva asturiana de El Sidrón. El ADN, como en una investigación forense, ha desvelado ahora su parentesco y ha proporcionado algunas pistas nuevas sobre el comportamiento y demografía de aquella especie europea que dominó el continente y que desapareció hace menos de 30.000 años. Los restos de aquellos individuos de la cueva presentan claras marcas de canibalismo, una práctica conocida de los neandertales (Homo neanderthalensis). Un equipo científico ha analizado los restos y exponen sus conclusiones esta semana en la revista Proceedings, de la Academia Nacional de Ciencias (EE UU).
"Si tomas al azar una docena de personas por la calle, en la sociedad actual, es muy difícil que siete, o incluso cuatro, de ellos tengan el mismo ADN; pero si haces el muestreo en un bautizo, por ejemplo, las probabilidades de que la gente comparta material genético son muy superiores", explica Carles Lalueza-Fox, líder del equipo científico que realizado este estudio sobre los neandertales de El Sidrón.
Todos los individuos de aquella familia debieron morir simultáneamente, dada la disposición y las características de los fósiles. "Están muy fragmentados y muchos, incluidos los cráneos, fueron golpeados para extraer el contenido", explica Lalueza-Fox, genetista del Instituto de Biología Evolucionista (CSIC-Universidad Pompeu Fabra). El canibalismo es una práctica de los neandertales que no extraña a los especialistas, ya que marcas del mismo tipo se han encontrado en numerosos fósiles de otros yacimientos.
Lo que resulta más intrigante es cómo acabó toda aquella familia muerta y consumida. Pero aquí las posibles explicaciones son hipótesis. Pudieron morir todos a la vez y, tras ser devorados, sus restos permanecerían en el suelo fuera de la cueva; luego, algún tipo de fenómeno natural extremo pudo provocar el hundimiento del terreno en El Sidrón y los huesos se precipitaron hasta la galería ahora conocida como el Osario. Tal vez el grupo era más numeroso, tal vez había más niños.... o no.
Los fósiles neandertales se descubrieron en 1994 en esa cueva de 3.700 metros de longitud, con una galería principal y varias secundarias transversales. Una de ellas, a unos 220 metros de la entrada principal es el Osario, donde se han recuperado ya 1.800 fragmentos de huesos de neandertales de al menos 12 individuos. El ADN de uno de ellos, un adolescente, se ha utilizado en el proyecto internacional del Genoma Neandertal.
En este nuevo estudio, los científicos han obtenido ADN mitocondrial (la mitocondria es un orgánulo de la célula, externo al núcleo, y se hereda por vía materna) de fragmentos de huesos de los 12 individuos, sobre todo de dientes, y siempre sin destruir los fósiles. Por las piezas dentarias (de leche en el caso de los niños, y por el desgaste en los adultos), los investigadores saben que la población de El Sidrón estaba formada por tres adultos (dos mujeres y un hombre), tres jóvenes adultos (dos hombres y una mujer), tres adolescentes de entre 12 y 15 años y posiblemente todos masculinos, y tres individuos juveniles o infantiles con edades comprendidas entre los dos y los nueve años.
"Las pruebas arqueológicas, paleontológicas y geológicas indican que estos individuos constituían la totalidad o una parte de un grupo social contemporáneo de neandertales que murieron aproximadamente al mismo tiempo y que resultaron sepultados a la vez debido al colapso de una cueva subterránea", explican los investigadores en Proceedings.
El ADN permite relacionarlos parentalmente y la prueba del cromosoma Y ayuda a diferenciarlos por sexo. La docena de neandertales de El Sidrón pertenecen a tres linajes femeninos diferentes de siete, cuatro y un individuos cada uno. La distribución es la siguiente: las tres mujeres adultas pertenecen cada una a un linaje, mientras que los tres hombres son del mismo. Al combinar la información morfológica de los huesos con el material genético, los investigadores conjeturan que dos de los niños pueden ser hijos de una de las hembras (con espacio de unos tres años entre parto y parto) y otro sería hijo de otra de las hembras. La tercera hembra no tienen ningún pariente genético en el grupo.
Estos datos "concuerdan con la hipótesis de que eran las hembras las que se movían de un grupo a otro", explica Antonio Rosas (paleobiólogo del CSIC), otro de los investigadores del equipo. Esta incorporación femenina al grupo social del hombre se denomina patrilocalidad, y es corriente (en torno a un 70%) en sociedades tradicionales actuales, apunta Lalueza-Fox. En cuanto a los neandertales, "el intercambio [de hembras] tendría lugar durante encuentros puntuales entre los diferentes grupos en lugares comunes y en momentos relacionados con la caza", añade Rosas. El efecto de esta estrategia (que se conoce también en algunas especies de primates) es la disminución de la consanguinidad dentro de una comunidad".
Los resultados de esta investigación sobre un grupo social de neandertales "proporciona pistas tentadoras sobre la demografía y el comportamiento de la especie que fue una vez pariente cercana de la nuestra y pueden ser utilizadas para ayudar a comprender los factores que contribuyeron a su extinción", concluyen los investigadores en su artículo científico.

domingo, 7 de noviembre de 2010

Descubierto un homínido de casi dos millones de años

Cráneo de la especie A.sediba descubierto en el yacimiento de Malapa (Suráfrica)- LEE BERGER | BRETT ELOFF

ALICIA RIVERA 08/04/2010 http://www.elpais.com/

Matthew Berger, un niño de nueve años, acompañaba a su padre, el científico Lee Berger, el 15 de agosto de 2008 en una bien planeada excursión por las cercanías de Johanesburgo (Suráfrica) en busca de restos del pasado. Al poco de llegar al lugar elegido para empezar el rastreo, el chico exclamó: "¡Un fósil!". Él no sabía de qué animal era, pero el padre sí: una clavícula, y cuando dio la vuelta al bloque de piedra que había encontrado su hijo con el fósil, inmediatamente identificó otro, una mandíbula con un canino, y eran de homínido, el máximo trofeo para un paleoantropólogo como él.

Expediciones posteriores en la zona, estudios minuciosos y muchos meses de trabajo para extraer los antiguos huesos de los bloques en que estaban incrustados, han sacado a la luz dos esqueletos parciales fosilizados de hace aproximadamente 1,8 millones de años. Uno es de un niño o un adolescente (entre 10 y 13 años), el que encontró Matthew; el otro, que se descubrió en septiembre de 2008, es de una hembra al final de la veintena; combinan rasgos antiguos y modernos, y los científicos afirman que son una especie nueva de homínidos desconocida hasta ahora, que ellos han bautizado Australopithecus sediba. Es más, Berger y sus colegas plantean que esta especie bien podría encajar en la línea ancestral humana, representando una transición entre los antiguos australopitecos y los primeros individuos del género Homo. Otros expertos (unos 60 científicos han visto ya los nuevos fósiles) prefieren situar A.sediba como una rama lateral -extinguida- a la línea evolutiva humana. De cualquier forma, se trata de un hallazgo sensacional, coinciden unos y otros, que proporciona rica información sobre los ancestros del hombre hace dos millones de años.

"Estos fósiles nos dan una visión extraordinariamente detallada de un nuevo capítulo de la evolución humana, convirtiéndose en una ventana abierta hacia un período clave en el que los homínidos hicieron el crítico cambio desde su dependencia de la vida en los árboles a la vida en el suelo", explica Berger (Universidad Witwatersrand, Suráfrica). "A.sediba presenta un mosaico de rasgos de un animal que se siente cómodo en los dos mundos".

Los dos esqueletos de A.sediba (que significa manantial o fuente en la lengua Sotho de la región) se presentan en la revista Science, que ha rechazado el nombre del joven Matthew entre los firmantes del artículo oficial.

Los científicos han encontrado ya huesos fósiles de al menos otros dos individuos (un niño y otra mujer) de la misma especie en el yacimiento, pero aún no han acabado de estudiarlos y no se dan a conocer de momento.

La hembra y el joven cuyos esqueletos bien conservados se presentan ahora medirían 1,27 metros (aunque el chico seguramente crecería aún algo más); ella podría pesar 33 kilos y él, 27; tenían un cerebro pequeño (unos 420 ó 450 centímetros cúbicos frente a los 1.200-1.600 centímetros cúbicos del nuestro), dientes caninos pequeños, brazos largos, manos fuertes, pelvis avanzada y extremidades inferiores largas. Desde luego caminaban -y seguramente corrían- erguidos. Los fósiles han sido datados mediante diversas técnicas entre 1,95 y 1,78 millones de años. De la cronología y del estudio del entorno del yacimiento se ha ocupado un equipo dirigido por Paul Dirks (Universidad James Cook, Australia). Uno de los cráneos está todavía incrustado parcialmente en un trozo de roca, pero los investigadores han decidido no extraerlo por el riesgo de que se pueda romper, pero lo han estudiado con detalle en el sincrotrón europeo ESRF y han obtenido así una reproducción óptima.

Berger y Dirks empezaron su investigación explorando, con la ayuda de Google Earth, una zona de cuevas, Malapa, cerca de Johanesburgo. El fósil que encontró Matthew y el resto estaban en cavidades con sedimentos, y los investigadores han reconstruido el escenario de la muerte de aquella hembra y aquel joven hace casi dos millones de años. Debieron caer, junto con otros animales, a una cueva profunda y luego fueron arrastrados hasta un lago subterráneo. Tal vez era una época de sequía y los animales se acercaban al agua. Los esqueletos, al estar fuera del alcance de animales depredadores, se conservaron muy bien. Por la disposición de los fósiles en el sedimento, los expertos no descartan que los dos homínidos murieran a la vez o muy cerca en el tiempo.

A. sediba entra directamente en los libros y en los debates de los paleontólogos acerca de la evolución de las especies ancestrales humanas. Estos fósiles tienen aproximadamente un millón de años menos que el famoso esqueleto Lucy, una hembra de Australopithecus afarensis considerada una remota antepasada de la humanidad. Pero 1,9 millones de años tiene el Homo erectus, considerado un antepasado del Homo sapiens, con el que los nuevos esqueletos comparten algunos rasgos. La cuestión es si los individuos de A.sediba son los supervivientes de australopitecos anteriores (A.africanus) que al final se extinguieron, mientras evolucionaban las línea Homo, o si se trata de una especie de transición entre esos australopitecos previos y el H.erectus, como sugieren sus descubridores.


miércoles, 3 de noviembre de 2010

Sen-en-Mut y la cámara secreta

CÉSAR ANTONIO MOLINA 24/04/2010 http://www.elpais.com/

En Deir el-Bahari, a los pies del Dyeser-Dyeseru (el templo funerario o templo de millones de años mandado construir por la reina Hatshepsut), se encuentra la capilla subterránea que excavó el arquitecto Sen-en-Mut, valido y amante de la soberana. El mayordomo de Amón pertenecía a una familia media egipcia. Formó parte de las tropas de Tutmosis I que lucharon contra Nubia. Luego fue nombrado gobernador de la Casa de la hija del faraón, es decir, se convirtió en el maestro y preceptor de la princesa. Él tenía 35 años y ella 14. Llegó a poseer cerca de un centenar de títulos. No tuvo ni esposa ni hijos. Fue en todo fiel a Hatshepsut. Murió probablemente antes que ella. A partir de ese momento, la reina comenzó a perder todo su poder en favor de Tutmosis III, su sobrino. La reina gobernó Egipto durante 21 años (desde 1478 hasta 1458 antes de Cristo). La labor destructora de su memoria por parte del sucesor fue terrible. Incluso la hizo desaparecer de la lista de los faraones. ¿Asesinada? Probablemente no, pero sí apartada, relegada.
Sen-en-Mut siempre estuvo junto a Hatshepsut. Ella era hija de Tutmosis I (1524-1518). Cuentan que era tan bella como Nefertiti. Se casó con su hermanastro Tutmosis II, que reinó del 1518 al 1504 antes de Cristo. Enviudó muy pronto y, debido a la juventud de Tutmosis III (uno de los más grandes faraones de todas las dinastías egipcias), asumió la regencia. Tuvo dos hijas. La primera, Neferu-Ra, aparece muy representada junto a su supuesto padre Sen-en-Mut. Ambas hermanas -seguramente del mismo progenitor- se casaron con Tutmosis III. La segunda, tras morir la primera.
Los arqueólogos españoles Teresa Bedman y Francisco Martín han estado trabajando en este lugar durante los últimos años. Teresa decide esperarnos fuera, mientras Francisco inicia el descenso conmigo. La luz del día penetra hasta muy avanzada la caminata. Pisamos sobre una estructura escalonada de madera con pasamanos. De repente, las tinieblas. "Estoy entre las tinieblas, como ciego", diría Rilke. Pasos más abajo, la ingeniería del hombre moderno da paso a los viejos escalones térreos de los antiguos egipcios. Bajamos en silencio, y cuando estamos en el muro norte, a la altura del resbaladizo octavo escalón, antes de descender a la primera cámara, mi guía enfoca su linterna contra la pared. Surge entonces de improviso el rostro de un hombre. Nos mira fijamente. El autorretrato que lleva allí impertérrito desde hace más de tres milenios fue dibujado con tinta negra sobre una superficie estucada. Cuatro líneas rojas formando una cuadrícula lo enmarcan. Quizá el busto vigila la entrada. El anfitrión se presenta al huésped, al desconocido, al visitante del futuro y le pide que sea respetuoso con el lugar que guarda su memoria. Los jeroglíficos enfrentados al rostro reproducen el nombre de Sen-en-Mut y añaden uno de sus títulos más queridos, "mayordomo de Amón".
Pocos espacios me han causado tan profunda emoción. La cámara, según Francisco la va iluminando, es de una belleza inusitada. Allí nos dejamos acunar bajo el mismo cielo de otra época: estrellas, constelaciones, planetas, los círculos lunares que muestran los 12 meses del calendario egipcio. Inscripciones jeroglíficas, dibujos, textos religiosos. Además, hay diferentes referencias a Hatshepsut. Estamos bajo un techo astronómico, en una capilla que contiene el más antiguo mapa celeste. Con esta guía del cielo nocturno se fijan los momentos exactos para ser leídos los fragmentos de los textos religiosos de las paredes. Francisco se sitúa con la linterna en el centro de la sala como si fuera un sol oculto por las tinieblas. Yo doy vueltas como un planeta sin rumbo. Enumera pormenorizadamente todos los simbolismos y añade algo de nuevo emocionante. Las mediciones actualizadas han permitido comprobar que, según este plano, la Osa Mayor se encuentra situada en el exacto lugar o declinación que le correspondería en el cielo bajo el cual Sen-en-Mut vivió. ¡Qué privilegio encontrarnos bajo el amparo de ese mismo decorado que el arquitecto vio hace miles de años!
Probablemente Sen-en-Mut construyó este hipogeo para enterrarse. Luego no fue así, pues su verdadera tumba está cerca del templo de Dyeser-Dyeseru (aunque se desconoce, finalmente, dónde fue enterrado). Por las medidas del corredor y las estancias no parece que aquí pudiera caber un sarcófago del tamaño correspondiente a la importancia de este personaje. Teresa y Francisco piensan que, en realidad, lo que hizo Sen-en-Mut fue construir una capilla extraordinaria semejante a las de Dyeser-Dyeseru. Bajo el templo de Hatshepsut, el arquitecto y político más poderoso de su tiempo tenía un lugar secreto donde se transformaba en un igual a los faraones. Allí estaba su biografía, allí estaba representada la devoción hacia Hatshepsut y las plegarias para resucitar en el otro mundo.
Bajamos a la otra cámara. Esta estancia carece de decoración, aunque hay algunas marcas y grafitos. A pesar de que es un espacio desolado, produce una sensación aún más misteriosa, pues estamos ya en las profundidades. Desde la puerta de entrada habremos caminado unos 50 metros. El profundo silencio y la densa oscuridad se hacen cada vez más espesos. Sin embargo, no siento ni frío ni calor. Aún queda una tercera y última sala más hundida. Llegamos a ella descendiendo por una rampa. El mayordomo de Amón navegaba eternamente en la barca de Ra (el gran dios responsable del ciclo de la muerte y la resurrección) a través del firmamento simbolizado en la forma abovedada del techo. Aquí se termina la construcción. Es un callejón sin salida. Ahora estamos justo debajo de la primera terraza del templo de millones de años de Hatshepsut.
Herbert Winlock hizo este hallazgo en 1927. No le dio mucha importancia. Tampoco llegó a limpiarlo, restaurarlo, interpretarlo y ponerlo en valor como lo han hecho Teresa y Francisco. Winlock empaquetó alguno de los objetos que encontró y se los llevó al Museo Metropolitano de Nueva York.
Hemos llegado al final del viaje al Más allá y reemprendemos ahora la ascensión. "Darkness before, and danger's voice behind", es un verso de Wordsworth (con la oscuridad delante y la voz del peligro detrás). La rampa y escaleras se muestran resbaladizas como si no quisieran desprenderse de nosotros. Cada uno se emplea a fondo en esta escalada. Yo voy delante y me apresuro. Llego a la superficie jadeando. Teresa está de guardia sentada bajo una lona blanca. Al verme se levanta, se acerca nerviosa y me mira con expectación. Yo sonrío y la abrazo.
El trabajo de Teresa Bedman y Francisco Martín ha sido extraordinario. Dos conciudadanos han empleado parte de su vida en recomponer minuciosamente la memoria de dos grandes personajes y amantes a quienes quisieron borrar de la historia. Teresa, Francisco, Sen-en-Mut, Hatshepsut, todos contemporáneos en la tierra o en el más allá. Ellos vivos gracias a nuestros arqueólogos, los arqueólogos vivos gracias a su eternidad.