lunes, 31 de agosto de 2009

El mapa más antiguo de Europa Occidental


Dibujos de la fauna y el mapa. /J.H.,E.

Dibujos de la fauna y el mapa. /J.H.,E.

Rosa M. Tristán Madrid. 11/08/2009. Elmundo.es

Unos cazadores nómadas de hace 13.660 años, que seguramente habitaban en Francia, y cruzaban los Pirineos en busca de pieles, fueron los autores del que ha sido calificado como el primer mapa cartográfico de Europa Occidental.
Estos individuos de la cultura Magdaleniense, se alojaban en la cueva de Abauntz, en Navarra, y desde allí, uno de ellos se entretuvo en grabar en una pequeña piedra de margosa (dura por dentro y blanda por fuera) el panorama que tenía a su alrededor, señalando los cerros, los ríos, los pasos o puentes sobre el agua, las zonas inundables y hasta las áreas en las que se encontraban con más frecuencia los animales que iban a buscar.
El hallazgo y desciframiento de este tesoro cartográfico, que ha sido publicado en la revista 'Journal of Human Evolution', ha sido fruto del tesón del equipo de la arqueóloga Pilar Utrilla, de la Universidad de Zaragoza. Junto a este mapa también se encontraron otras dos piezas de gran valor: una lámpara lítica de sebo, en la que también están grabadas escenas de caza, y otra piedra que representa la cabeza de un caballo y aún no se ha publicado.
"Seguramente eran nómadas que venían al valle del Ebro de caza y que hacían un croquis de todo lo que podía ser de interés para otras visitas o para quienes llegaran detrás de ellos. Como un mapa del tesoro en el que les dejaban señalados los puntos clave", explica la arqueóloga aragonesa.
Como todo mapa del tesoro, descifrarlo ha llevado mucho tiempo. Las piedras, explica Utrilla, aparecieron dentro de la cueva en 1993, durante unas excavaciones en la que llevaba trabajando casi 20 años.
Estaban en un nivel que, gracias a una muestra de carbón, se pudo datar en la última etapa del Magdelaniense, unos 3.000 años más recientes que las pinturas de las cuevas de Altamira. Al principio, lo que más llamó la atención fue que las figuras de los animales que aparecían en ambas estaban en perspectiva, con figuras más precisas en un primer plano y más esquemáticas al fondo.
El bloque 1 (el mapa) estaba junto a lo que fue un antiguo hogar y no lejos había varios buriles de piedra, con los que había sido grabado, por lo que se dedujo que habían sido hechos 'in situ'. Pero la superficie era un auténtico galimatías, y durante mucho tiempo no se supo interpretar. Incluso se publicó el hallazgo como una pieza artística, muy interesante, pero sin un contenido intrínseco especial.
Un día, por casualidad, observando la foto de una parte de la piedra, Utrilla se dio cuenta de cómo se parecía una de las figuras al perfil del Monte San Gregorio, que justamente está enfrente de la cueva. Volvieron al lugar y vieron la luz: allí estaban grabados el río y sus afluentes, el prado inundable, los ciervos, que estaban en zonas llanas, como corresponde, las cabras en las montañas y los caminos, señalados con puntos suspensivos.
Junto a las cabezas de las ciervas se ven unos semicírculos que bien podrían ser señales de la berrea de los machos que oyen las hembras, o indicar que olfatean el peligro. Comprobaron que señales similares se repiten en otras piezas encontradas en el Cántábrico.
Unos puntos circulares más profundos marcaban los lugares del agua, o donde recoger piedras de sílex. Incluso hay el esquema de una figura humana, que fue la última en dibujarse.
De hecho, parte del trabajo ha consistido en determinar las superposiciones de diferentes capas de figuras, para averiguar cómo fue el proceso de elaboración.
"En Europa Oriental existen piezas de hueso que parece que reproducen el paisaje, como es el caso de la encontrada en Moravia [Chequia] en la que se ve un río y sus meandros, pero en Europa Occidental sólo hay algunos casos que podrían ser paisajes, pero están en discusión, como es el bastón de mando encontrado en la cueva de El Pendo, de Cantabria", explica Utrilla.
"Sin duda, este es el ejemplo más claro del intento de hacer un mapa para que sirva de guía a otros cazadores que, como ellos, iban en busca de pieles hasta esta zona", concluye la investigadora, cuyo equipo ha revelado las capacidades cartógráficas de nuestros antepasados.

Perú, siglo I

El arqueólogo Luis Chero, junto a la tumba mochica de 2.000 años de antigüedad descubierta al norte de Péru.- UNIDAD EJECUTORA NAYLAMP
YUMA GÓMEZ-CORNEJO - Madrid - 31/08/2009. Elpaís.es

Descubierta una tumba mochica de 2.000 años de antigüedad en la zona donde se halló al Señor de Sipán.

Un nuevo hallazgo arqueológico dará luz sobre los albores de la cultura mochica, una de las más importantes del Perú prehispánico, que se desarrolló en gran parte de la costa del país suramericano entre los siglos I y VI después de Cristo, mil años antes de que aparecieran los incas. Un equipo de investigadores, encabezado por el arqueólogo peruano Luis Chero Zurita, presentó la semana pasada el descubrimiento de la tumba de un noble guerrero mochica en un yacimiento al norte del país. Se encuentra en el complejo arqueológico de Huaca Rajada-Sipán, donde en 1987 fue hallada la tumba del Señor de Sipán, el primer enterramiento de un noble precolombino hallado intacto en Perú.
Hasta el momento, los investigadores de la Unidad Ejecutora Naylamp, que trabajan en una húmeda excavación a 11 metros de profundidad, sólo han descubierto parcialmente la tumba, pero ya han adelantado que se trata de una de las sepulturas más antiguas halladas en la zona, en la región costera de Lambayeque y que probablemente pertenece a un noble guerrero de la etapa fundacional de la dinastía de Sipán. Los investigadores esperan comprobar con este hallazgo la hipótesis de que Huaca Rajada fue desde sus antiguos orígenes un gran centro ceremonial de los mochicas.
El personaje hallado, que fue enterrado con la cabeza orientada al este, medía 1,65 centímetros de estatura y murió cuando tenía cerca de treinta años. Los arqueólogos han hallado un tocado decorado con la cabeza de un felino y unas figuras de barro con forma de búho, que presuntamente representan la sabiduría y que fueron colocadas en el sepulcro como ofrenda fúnebre. Estas figuras demuestran que "Sipán desarrolló una cerámica de buen acabado en sus inicios", explica Luis Chero, director del museo de Huaca Rajada-Sipán.
En declaraciones a Reuters, Chero señala que ya han podido apreciar partes de las extremidades superiores e inferiores y de la columna del guerrero, aunque aún no pueden definir su cráneo, "porque justamente es ahí donde tiene la corona, lo que significa que es un personaje de estatus". "Estamos en los primeros niveles, todavía nos falta seguir excavando, no sé qué sorpresa nos deparará", añadió.
Según el arqueólogo, tras el proceso de restauración de las osamentas y ornamentos, el personaje descansará en el museo del complejo arqueológico.
El hallazgo de la tumba del Señor de Sipán, que fue enterrado en el siglo II después de Cristo, fue comparado por los expertos con el descubrimiento de la tumba de Tutankamón. Por primera vez se encontraba una tumba completa, que no había sido profanada por los buscadores de tesoros, lo que permitió a los investigadores estudiar los rituales de enterramiento de la cultura mochica.
Lo que encontraron fue fascinante. El cuerpo del gobernante, cubierto con piezas de oro, estaba flanqueado por los de otros dos jefes. A la cabecera y a los pies, dos esqueletos femeninos, que según los investigadores podrían ser los de su esposa y su concubina, y el de un perro. Dos guardianes con los pies cortados, para que no huyeran, protegían la tumba. Todos fueron sacrificados, probablemente con veneno, tras la muerte de este noble, y enterrados junto a él en tres recintos piramidales.
El nombre de Sipán, elegido por los arqueólogos para bautizar al gobernante por el lugar en el que fue descubierta su tumba, procede del idioma de la cultura mochica, que aún se habla en algunas aldeas, y los expertos afirman que significa "casa o templo de la Luna" o "casa de los señores". Desde 1987 se han hallado otras tumbas en el yacimiento, repletas de objetos de oro y multitud de piezas de cerámica que reproducen todo tipo de situaciones cotidianas en esa cultura.

domingo, 9 de agosto de 2009

El extraño caso del neandertal asesinado

Churcill, con una réplica de la posible arma homicida / ABC
Cueva de los montes Zagros, en el norte de Irak / ABC

Elmundo.es 31-07-09. JOSÉ MANUEL NIEVES

Hace cerca de 50.000 años, un neandertal fue herido mortalmente en un costado. Se arrastró como pudo hasta su cueva, situada en el noreste de lo que hoy es Irak, y allí murió después de varias semanas de intensa agonía. Cuando sus restos fueron reconstruídos, a finales de los años cincuenta, los científicos se quedaron atónitos al comprobar la precisión y la limpieza de la herida que le mató. Se pensó entonces que podría haber sido causada por un accidente de caza, aunque tampoco se descartó que hubiera sido infligida por otro neandertal. Sin embargo, las últimas investigaciones apuntan a un culpable bien distinto. Uno que conocemos bien, un Homo sapiens, uno de de los nuestros...
Podría tratarse del primer crimen comprobado de la historia. O mejor, de la prehistoria, ya que la víctima, bautizada por los científicos como Shanidar 3 (por el nombre del yacimiento donde se encontró), vivió hace entre 50.000 y 75.000 años. Se trata de un Homo neardenthalensis, la «otra» especie humana inteligente, esa que dominó el continente europeo y parte del asiático durante cientos de miles de años y que desapareció después misteriosamente justo cuando nuestros primeros antepasados entraron en escena. Los paleontólogos siguen preguntándose si la sustitución de los neandertales por nuestra propia especie se produjo de forma natural o si, por el contrario, los primeros Homo sapiens los exterminaron violentamente.
Nuestra «víctima», pues, es uno de los nueve neandertales descubiertos entre 1953 y 1960 en una cueva de los montes Zagros, en el norte de Irak. Era un varón, medía 1,67 cm de altura, sufría de artritis y en el momento de su muerte tenía entre 40 y 50 años.
Utilizando las más modernas técnicas de la medicina forense, Steven Churchill, profesor de antropología evolutiva de la Universidad de Duke, ha conseguido determinar que la herida de Shanidar 3 fue causada casi con total seguridad por un proyectil impulsado por un lanzador. Un arma que permitía arrojar lanzas y otros proyectiles con mucha más fuerza y precisión que a mano y que, por aquél entonces, sólo utilizaban nuestros congéneres. Los neandertales, que también utilizaban jabalinas y cuchillos, no las impulsaban con lanzadores. «Sólo hay una especie que tuviera esa clase de armamento -asegura el propio Churchill-. Y esa especie es la nuestra». La investigación se publica en el último número de la revista Journal of Human Evolution.
Para llegar a esta extraordinaria conclusión, el científico utilizó una ballesta especialmente diseñada para disparar proyectiles de la edad de piedra a velocidades precisas y concretas. Y lanzó esos proyectiles contra carcasas de cerdos (cuya piel y huesos pueden compararse, en cuanto a resistencia, con los de un neandertal). Cuando Churchill arrojó lanzas con la misma fuerza que si hubieran sido lanzadas a mano, encontró que «su alta energía cinética causaba un gran daño en toda la zona de impacto. Pero Shanidar 3 tiene una única y solitaria punzada en una costilla». Una herida limpia, precisa, sin daños en los tejidos circundantes.
Cuando el científico lanzó proyectiles con la misma energía cinética de la que proporcionaría un lanzador, los resultados fueron bien distintos. Las heridas en la carcasa de cerdo eran, esta vez sí, del mismo tipo que la hallada en el neandertal. Churchill averiguó también que el arma que mató a Shanidar 3 penetró en su cuerpo con una inclinación de 45 grados. «Y eso -asegura el investigador- asumiendo que Shanidar 3 estuviera de pie cuando recibió el ataque, es consistente con la trayectoria balística de un proyectil impulsado con un lanzador». Churchill ha comprobado también que la costilla herida empezó a curarse antes de la muerte del neandertal. Y comparando la herida con otras similares y documentadas clínicamente (de la época de la Guerra Civil norteamericana, antes de la era de los antibióticos), ha llegado a la conclusión de que Shanidar 3 debió morir algunas semanas después de ser herido.
Contactos complejos«Se ha especulado sobre esta herida durante más de cincuenta años -asegura Churchill-. Algunos dicen que se trata de un episodio de violencia interpersonal. Otros que fue un accidente. Ahora nosotros, por primera vez, hemos conseguido evidencias experimentales que contribuyen a esclarecer la cuestión».
El de Shanidar 3 es uno de los dos esqueletos conocidos de neandertal que muestran evidencias de daños causados por armas de piedra. El otro, hallado en Francia, muestra una herida (curada) en el cráneo. Y también vivió en el tiempo en que ambas especies, los neandertales y nosotros, compartieron territorio.
A pesar de su hallazgo, Churchill no cree que los neandertales fueran exterminados por nuestros antepasados cuando éstos llegaron a Europa. Los contactos entre ambas especies debieron ser, en opinión del científico, complejos y variados. Y la extinción de Homo neanderthalensis se debe, probablemente, a todo un cúmulo de factores. «Sospecho que las interacciones fueron muy diferentes en diferentes lugares, de la misma forma en que los colonizadores europeos tuvieron muy diferentes tipos de relaciones al encontrarse con otras razas. En algunos lugares esa interacción fue pacífica y se basó en intercambios comerciales y culturales mientras que en otros fue realmente violenta».
Un razonamiento que, sin embargo, no le sirvió de mucho a Shanidar 3, quien probablemente se encontró por casualidad con un grupo de Homo sapiens y fue abatido, sin contemplaciones, por el golpe certero de uno de ellos.

sábado, 18 de julio de 2009

La Eva de los neandertales


Fragmento de fémur de un neandertal de El Sidrón. / CSIC

Rosa M. Tristán | Madrid. elmundo.es

Hace 110.000 años hubo en Europa una Eva neandertal que dio origen a las poblaciones posteriores de esta especie, hasta su desaparición, hace unos 25.000 años.

Esta antepasada común, más joven que la Eva de nuestra especie, a la que se le calculan unos 150.000 años, pudo ser una superviviente de la última máxima glaciación que dejó diezmadas las poblaciones neandertales en todo Europa, hasta el punto de que su número no superaba los 7.000 individuos.

Estas son algunas de las conclusiones del trabajo de un equipo europeo de investigadores, en el que se ha secuenciado el ADN mitocondrial (el que transmiten las hembras) de cinco individuos de neandertales, uno de ellos encontrado en la cueva asturiana de El Sidrón.

Los científicos, que publican sus resultados en 'Science', consideran que no contradicen lo que indica el registro fósil, pero sí confirma la escasa diversidad genética de aquella especie, que fue mucho menor que la del ser humano moderno e incluso que la de los europeos actuales o los chimpancés.

Una prueba de esa poca variabilidad está en la enorme distancia que separa a restos de neandertales clásicos muy similares: dos fósiles de Feldhofer (Alemania), uno de Vindija (Croacia), uno de Mezmaiskaya (Rusia) y el de El Sidrón. Curiosamente, el genoma mitocondrial del alemán y del croata, separados por 1.000 kilómetros, son casi idénticos. "Significa que eran muy pocos, como máximo unos 7.000 neandertales. Ahora sería imposible encontrar al azar dos europeos con un cromosoma tan parecido", argumenta Carles Lalueza, coautor del trabajo y experto en ADN antiguo del Instituto de Biología Evolutiva del CSIC. Lalueza ha sido en encargado de secuenciar parte del ADN del fósil asturiano, un fragmento de fémur de hace 48.000 años de un varón adulto. Los restos más antiguos utilizados en el trabajo son de hace 70.000 años. A partir de los 100.000 es muy difícil que se conserven secuencias genéticas. Los paleontólogos creen que estos últimos neandertales sufrieron un cuello de botella demográfico hace unos 110.000 años, o antes, aunque aseguran que nunca llegaron a ser numerosos. "Hace unos 130.000 años hubo una glaciación máxima y gran parte de sus poblaciones se extinguieron. Los que quedaron, entre ellos esta Eva virtual, de la que sólo sabemos que tuvo hijas, se expandieron por el continente", explica Lalueza. Su colega y también coautor Antonio Rosas, de la Universidad de Oviedo, precisa que "hubo extinciones locales, sobre todo en el norte del continente, y sobrevivieron los que se refugiaron del frío en el sur".

Novedades técnicas

En definitiva, los neandertales superaron grandes debacles demográficas, causadas por un entorno hostil, hasta que desaparecieron tras la llegada a Europa del 'Homo sapiens' por razones que aún se tienen poco claras, aunque Rosas apunta que pudieron estar relacionadas con su escasa diversidad genética. Considera que, cuando se encuentren nuevas muestras, la edad de esta Eva neandertal, es decir, el linaje que sobrevivió a aquella glaciación, probablemente se acerque a los 130.000 años, lo que coincide con los estudios del clima.

Una de las novedades técnicas de esta investigación es el sistema PEC o ultrasecuenciación masiva, que permite seleccionar las regiones del cromosoma mitocondrial antes de secuenciarlo, de forma que el resultado se obtiene más rápidamente y, además, resulta más barato. La mayor parte de este trabajo se ha realizado en el Instituto Max Planck de Alemania, bajo la dirección de Adrian W. Briggs. Por cada un neandertal generaron entre 170.300 y 521.000 secuencias.

Además de la tecnología, también ha sido importante contar con restos poco contaminados con ADN ajeno, aspecto en el que ha destacado el fémur de El Sidrón, donde sólo se ha detectado un 0,27% de secuencias contaminantes. El mismo hueso fue utilizado para determinar que los neandertales tenían un gen asociado al lenguaje (el FOXP2) y el gen del grupo sanguíneo cero. En la cueva asturiana, donde se sigue un estricto protocolo de extracción limpia, ya se han recuperado 1.600 restos óseos de 10 individuos neandertales. De cara el futuro, el objetivo de todos es poder encontrar la mayor cantidad posible de ADN nuclear de neandertales, mucho más difícil de conservarse, pero también con mucha más información para «hacer la pintura completa de su población histórica», como señalan los autores en 'Science'.

martes, 7 de julio de 2009

El pescado, menú de los primeros humanos modernos


Mandíbula del 'Homo sapiens' primitivo de China. / E. Trinkaus
Rosa M. Tristán Madrid. El Mundo. 7.07.09

La imagen de los primeros humanos modernos con la lanza en ristre, dispuestos a cazar un venado, podría trocarse desde ahora por otra en la que aparecen empuñando una primitiva caña, si se confirma que hace ya 40.000 años a nuestros antepasados les gustaba el pescado de agua dulce, y que en algunas zonas de China llegó a ser uno de los platos principales de su menú cotidiano.
Esta es la conclusión a la que ha llegado un equipo de investigadores chinos, con la colaboración de Erik Trinkaus (de la Universidad de Washington), tras analizar los huesos de los fósiles de un humano moderno de hace 40.000 años.
Los huesos, que fueron localizados en la cueva de Tianyuan (a la que debe su nombre, 'Tianyuan 1'), corresponden a uno de los 'Homo sapiens' más primitivos hallados en Eurasia y en su día, cuando se publicaron en la revista 'Proceedings of National Academy of Science' (PNAS) causaron un gran revuelo científico. Según defendía entonces Trinkaus, demostraban que los humanos modernos no proceden todos de África, sino éstos se cruzaron con otros más primitivos que habitaban en Eurasia, por lo que la evolución habría sido multirregional, es decir, diferente en cada zona.
Ahora, estos mismos huesos se han sometido a un análisis isotópico y los altos niveles de nitrógeno encontrados reflejan, según publican los investigadores de nuevo en PNAS, un alto consumo de pescado. El dato fue contrastado midiendo también los niveles de sulfuro.
No es la primera vez que se detecta el consumo de este alimento en ancestros humanos. De hecho, en Gibraltar ya se ha comprobado que los neandertales comían marisco y peces. La diferencia es que en este caso se detecta este cambio en la dieta en el momento en que se produjo la expansión de la especie y que es la primera evidencia de una explotación significativa de los recursos acuáticos por parte de los sapiens primitivos, algo que sólo se había sugerido en estudios anteriores, según argumentan sus autores.
Los paleontólogos, dirigidos por Yaowu Hu, del Instituto Max Planck de Alemania, especulan con que fue el aumento de la población y la presión sobre otros recursos lo que impulso a 'Tianyuan 1' a lanzarse a pescar, aún no se sabe cómo. Recuerdan que en ese tiempo los humanos modernos cruzaron Eurasia y se dispersaron con rapidez.
El paleontólogo José María Bermúdez de Castro, no se sorprende de esta dieta de pescado que, afirma, podría remontarse hasta el Homo heildergensis de Atapuerca, donde se han encontrado fósiles de salmones, aunque no se sabe si consumidos o no por homínidos.

miércoles, 10 de junio de 2009

La guerra y la masificación hicieron al hombre moderno.

ALICIA RIVERA - Madrid - 10/06/2009. El País. com

Lo social dominó sobre la capacidad cognitiva en el salto de la humanidad.
Los grupos humanos con comportamiento cultural moderno surgen en la prehistoria en lugares y momentos diferentes. ¿Por qué? ¿Está determinado ese salto por el aumento de las capacidades cognitivas de la especie humana? No necesariamente, según explican unos investigadores del University College de Londres. Para ellos la clave, o al menos una clave importante, reside en la estructura demográfica de las poblaciones. Pudo ser su densidad, las migraciones y las interacciones entre los subgrupos sociales lo que habría provocado el surgimiento de la complejidad simbólica y tecnológica en el comportamiento humano -primero en África, y después en Europa- y no necesariamente los cambios biológicos en la capacidad cognitiva, dicen.


Otro estudioso, éste de EE UU, aborda también la cuestión demográfica en el origen del comportamiento social humano moderno. Pero lo hace desde la perspectiva de los costes y beneficios de la guerra en la evolución de un rasgo social importante como el altruismo. Ambos trabajos se publican en la revista Science. En ambos casos, como no podía ser menos en la ciencia contemporánea, Darwin sale a relucir, y la comparación con los datos genéticos resulta esencial al menos para validar las conclusiones demográficas.
El origen del comportamiento humano complejo, registrado primero en Europa y Asia occidental (hace unos 45.000 años) y después en el sureste y este asiático, Australia y África, se caracteriza por un marcado salto cultural y tecnológico, recuerdan Adam Powell (University College, Londres) y sus colegas. Incluso emerge un comportamiento simbólico que se manifiesta en el arte abstracto y realista así como en la decoración de los propios cuerpos. Herramientas de piedra, tecnologías avanzadas de cazadores y tramperos (lanzas, bumeranes y redes), artefactos rituales (de hueso y marfil) y musicales (flautas de hueso) son restos arqueológicos que lo atestiguan.
Lo que Powell y sus colegas investigan es la dispersión espacial y temporal del origen de la modernidad. Además, hay que tener en cuenta que los humanos anatómicamente modernos surgen en África hace entre 160.000 y 200.000 años. Entonces, si el motor del comportamiento moderno fuera un cambio biológico hereditario, ¿no deberían haber surgido sociedades complejas frecuentemente y pronto tras su diáspora fuera del continente ancestral? Es más, los científicos británicos apuntan que, para muchos de sus colegas, también los neandertales, aunque biológicamente diferentes de los nuevos humanos, tenían comportamiento y capacidades cognitivas notables.
Powell y sus colegas abordan el problema con modelos que tienen en cuenta los grupos de población, la estructura de los subgrupos y sus relaciones, la emigración y, por supuesto, los recursos que ofrece un entorno y las estrategias sociales para explotarlos.
"Nuestros resultados demuestran que la influencia de la demografía en los procesos de transmisión cultural ayuda a explicar tres características clave de la emergencia del comportamiento moderno observable en el registro arqueológico: la aparición temprana y la desaparición subsiguiente de rasgos modernos en el sur de África; la heterogeneidad geográfica y temporal del surgimiento del comportamiento moderno y el retraso entre la anatomía moderna y los rasgos de comportamiento modernos", concluyen los investigadores.
Los estudios de ADN permiten hacer estimaciones sobre densidades de población prehistóricas cuyos resultados son compatibles, en general, con los de estas simulaciones demográficas.
Hay que tener en cuenta, advierte Ruth Mace también en Science, que "tanto los rasgos genéticos como culturales son hereditarios y están sujetos a procesos evolutivos, aunque los segundos no se transmiten de modo mendeliano y pueden heredarse incluso entre gente que no comparte genes". Esto puede producir resultados evolutivos inexistentes en otros animales.
Más radical que el de Powell es el segundo estudio, también de corte demográfico. Samuel Bowles (Instituto de Santa Fe, EE UU) aporta información etnográfica y arqueológica a sus modelos para concluir que la estructura demográfica en los grupos de cazadores-recolectores prehistóricos favoreció la transmisión de rasgos genéticos de influencia social en los humanos.
El punto fuerte del trabajo es el altruismo, aunque lo que estudia es la guerra, entendida ésta como conflictos violentos intergrupales. Las prácticas bélicas, sugiere Bowles, pudieron favorecer la supervivencia de grupos humanos que contuvieran más individuos altruistas dispuestos a poner en peligro su propia vida si ello aporta beneficios para su propio grupo.
"El nivel estimado de mortalidad en conflictos intergrupales debió tener un efecto sustancial, favoreciendo la proliferación de comportamientos favorables al grupo aunque fueran muy costosos a nivel personal para el individuo altruista", afirma, con un enfoque muy darwinista. Es decir, en la guerra venció evolutivamente el altruismo.

domingo, 10 de mayo de 2009

Con un pequeño gemido, basta

Acto de la Sección Femenina- ARCHIVO GENERAL DE LA ADMINISTRACIÓN (AGA)

TEREIXA CONSTENLA - Madrid - 10/05/2009. El País.com
En el sexo, el trabajo y la familia, la Sección Femenina de la Falange trató de cercenar la libertad de la mujer - Una exposición revive el adoctrinamiento.

Lo más impactante que se pueda decir sobre la Sección Femenina lo dijo la Sección Femenina. "Si tu marido te pide prácticas sexuales inusuales, sé obediente y no te quejes". "Si él siente la necesidad de dormir, no le presiones o estimules la intimidad". "Si sugiere la unión, accede humildemente, teniendo siempre en cuenta que su satisfacción es más importante que la de una mujer. Cuando alcance el momento culminante, un pequeño gemido por tu parte es suficiente para indicar cualquier goce que haya podido experimentar". Entre 1934 y 1977, la Sección Femenina de la Falange adoctrinó a las españolas para cercenarles cualquier deseo de emancipación o rebeldía y cualquier otro deseo (sobre todo ése). Tras el paréntesis liberador de la Segunda República, en el que las mujeres habían conquistado el derecho a votar y habían comenzado a ocupar espacios públicos, la dictadura de Franco se empeñó en conducirlas de nuevo al redil doméstico, en extirparles afanes igualitarios y en convertirlas en las procreadoras que la patria necesitaba después de tanta sangría.
La suma sacerdotisa de aquella hermandad de madres abnegadas y esposas sumisas fue Pilar Primo de Rivera, hermana de José Antonio, el fundador de la Falange. El instrumento fue la Sección Femenina, creada dos años antes para absorber las ansias de las simpatizantes que no eran admitidas en la Falange por razón de su sexo.
A lo que fue la Sección Femenina está dedicada la exposición Mujeres de azul, organizada por el Centro de la Memoria Histórica del Ministerio de Cultura. A lo que significó para miles de mujeres, marcadas por mensajes que las invitaban a despreciarse a sí mismas, tal vez habría que dedicar un simposio de psicoanalistas. "No hay que ser una niña empachada de libros que no sabe hablar de otra cosa... no hay que ser una intelectual", aconsejaba Pilar Primo de Rivera. "No tomes el deporte como pretexto para llevar trajes escandalosos", advertían en el curso de economía doméstica. "Disimula tu presencia física en el trabajo. Seamos hormiguitas graciosas y amables", aleccionaba, de nuevo, la fundadora.
Al comisario de la exposición, Moncho Alpuente, le interesó contar "la historia de los muertos en vida". "La memoria histórica se ha concentrado en la guerra y es lógico, pero la posguerra fue larguísima y dura, empieza y acaba con fusilamientos", indica. Las mujeres fueron muertas en vida, aunque algunas recuerdan sus experiencias de la Sección Femenina casi como liberadoras. "Era una manera de viajar y conocer a otra gente", expone Alpuente. Las dirigentes, contrariamente a lo que preconizaban para las demás, eran solteras y ocupaban un espacio público. "Para algunas, las instructoras de Falange, eran el símbolo de la liberación de la mujer", dice en sus memorias la escritora Carmen Alcalde, citada en la muestra por la historiadora María Antonia Fernández.
Entre 1937 y 1977, tres millones de mujeres de entre 17 y 35 años hicieron el servicio social, una suerte de mili femenina que suministraba mano de obra gratuita en hospitales, comedores y otras instituciones sociosanitarias. La labor de la Sección Femenina tuvo algún efecto positivo. Desterró malos hábitos higiénicos que causaban enfermedades y extendió la práctica del deporte entre las mujeres, con las limitaciones debidas al recato: se inventaron los pololos, se apartaron de la exaltación al cuerpo de sus colegas nazis que incluían desnudos naturalistas y se prohibió el remo, la lucha y el fútbol.
La exposición, que se puede visitar en la sala Santo Domingo de la Cruz, en Salamanca, hasta el 28 de junio, retrata la labor de la organización en distintos campos (sanidad, educación, campañas, comedores, actos políticos, cultura, coros y danzas, deportes y vida rural) a través de 200 imágenes, trajes regionales, insignias, trabajos escolares -hay una labor en punto de cruz dedicada al entonces ministro franquista Manuel Fraga Iribarne-, abanicos, carteles, un documental y la película Ronda española, dirigida por Ladislao Vajda en los cincuenta. La mayoría de los fondos proceden del Archivo General de la Administración, de Alcalá de Henares, donde se depositó el material tras la desaparición en 1977 de la Sección Femenina que, para entonces, se había convertido en un brontosaurio muy alejado de la poderosa maquinaria que llegó a contar con 600.000 afiliadas. Había sido la encargada, en palabras de la historiadora Inmaculada de la Fuente, de "recuperar la antigua feminidad". A la altura de 1977, el modelo en boga tenía más similitudes con las republicanas.Se inventaron los pololos para que la práctica deportiva fuese recatada.